No somos ajenos al complejo contexto económico e institucional que nos rodea. Por ello, desde Impulso abogamos, hoy más que nunca, por un modelo en el que impere la colaboración real entre entidades públicas y privadas, así como entre los distintos actores sociales. Estamos convencidos de que la construcción de un futuro próspero para nuestra región exige la valentía de tender puentes y la inteligencia de generar sinergias efectivas. Para avanzar, es imperativo que seamos capaces de superar y dejar definitivamente atrás el sectarismo que tanto daño hace y que, lamentablemente, frena el desarrollo general que nuestra sociedad demanda.